Por Jorge Alberto Vargas
El filósofo #Platón diferenció muy bien el plano de la #episteme (conocimiento) del plano de la #doxa (simple opinión). Decía que, dentro de una pluralidad de opiniones, la verdad termina diluida, imposibilitando así el encuentro, en este caso, con la propia Justicia. Muchas de las ideas del pensador griego están más vigentes que nunca, y su eco crítico llega del pasado hasta nuestros tiempos para advertirnos sobre qué no debemos olvidar.
En tiempos donde la tecnología, el internet y las redes sociales acentúan el fenómeno de la manipulación social por una vanguardia (sin importar cuál) partidista que intenta sorprender el pensamiento crítico de un grupo mayor de votantes, debemos tomar precauciones, pues son prácticas que van en detrimento de nuestros intereses comunes e instituciones públicas.
Hoy mismo, en redes sociales, por personajes cercanos a los actuales candidatos a la gubernatura del estado, se escriben tantas versiones proselitistas sobre el tema Murrieta, las posibles motivaciones ideológicas o políticas que causaron su asesinato, para culminar sobre lo malo o bueno que sería dar el voto a sus contrincantes. Ya podemos afirmar que la muerte de Murrieta Gutiérrez pasará a la historia tan politizada, como para quedar en el mundo de la simple opinión, y sin justicia.
El tema sobre el asesinato del Lic. Abel Murrieta Gutiérrez, candidato a la alcaldía de Cajeme por Movimiento Ciudadano, lejos de ser un punto de inflexión para componer el camino desde la presión y crítica social, la tragedia vuelve a ser botín político en afán de capitalizar votos y entretener en el vicio del morbo a un número cada vez mayor de ciudadanos confundidos con miras al 6 de junio en Sonora, ¿nos sorprende? Lamentablemente ya no.
Son ciclos repetitivos que posibilitan las llamadas alternancias que para nada han servido. Lo permitimos con la #GuarderíaABC y no pudimos enderezar la política de nuestro estado o nación, mucho menos dar alcance material al concepto de Justicia, ¿con más razón debemos esperar lo mismo de esto? No hay duda.
Hoy por hoy, el mundillo político trabaja más sobre cómo sacar provecho de la especulación propagandística sobre el tema, que en presionar sobre la procuración de justicia. Lo que se dice:
"Abel: El Libertador".
Murrieta no tenía miedo, iba enserio contra el narcotráfico. Ellos tenían miedo, por eso lo mataron. Esta es la versión actual del partido #MovimientoCiudadanoSonora que prevalece, tanto entre su militancia como entre sus seguidores. Las pretensiones que oculta la frase, además de convencer al indeciso electorado, son más que obvias: escalar peldaños que parecían antes vedados, o prácticamente bloqueados, más para el #boursismo que, hallando cobijo en MC, ha encontrado otra oportunidad para tomar el poder en Sonora.
Movimiento Ciudadano Sonora, explota el concepto de valentía, como la medida común en los miembros de su estructura para diferenciarlos, a fin de capitalizar la náusea que siente el sonorense ante la figura del político tradicional que oculta su miedo con mesura política, que prefiere negociar con todos, y por ello termina siendo neutral y solo útil a dar continuidad al status quo de miseria e inseguridad que hoy viven la mayoría de los municipios del estado. Es mejor demostrar arrojo, carácter, desmesura por la defensa de lo justo y, en el último de los casos, morir antes que fallar a las necesidades ciudadanas. Parece que han encontrado, en la figura de Abel Murrieta, las cualidades (sean reales o ideales) del del prototipo modelo de político que solo ha de gestarse al interior de Movimiento Ciudadano.
"Abel: El Informante":
Murrieta fue ultimado por órdenes del clan Bours. Entregaría valiosa información a a favor de Durazo, a través de Adrian Lebaron, que comprometía no solo a Ricardo, sino a todo el #yaquipower.
Esta versión y sus variantes la puede encontrar dispersa en redes sociales, tanto en Facebook como en WhatsApp y Twitter. Curiosamente en muros de morenistas y quienes han encontrado en la especulación su mejor arma para acarrear el voto dentro de las redes sociales. Se centra en el hecho de que Abel Murrieta fue Procurador General de Justicia de Sonora del 2004 al 2012, de ahí en adelante todo es pura opinión (especulación).
Y va más o menos así: Al ser Murrieta uno de los hombres de mayor confianza al interior de la estructura del entonces gobernador priista Eduardo Bours Castelo, poseía información importante, medios probatorios que irían desde coordinar a ejecutar diversas ordenes extrajudiciales durante su periodo.
Ordenes como las de llevar acabo desapariciones de archivos administrativos y fiscales, además de "levantones" a personas, ejecuciones y tratos con células del crimen organizado subordinadas a las órdenes del ejecutivo estatal, eran muchas; así como pruebas sólidas que evidenciarían la autoría intelectual de todo el caos y violencia que hoy padece Cajeme a manos de mercenarios comandados por clan Bours, en supuesto afán de "doblar" al débil gobierno municipal y llegar con razones al poder municipal primero, y al estatal después.
Según esta versión digna de #Netflix, la supuesta evidencia sería próximamente entregada a Adrían LeBarón en Tijuana con pretexto de reunirse para ver el avance en la carpeta de la ultimada familia #LeBarón, donde Murrieta participaba desde hace tiempo del proceso penal. Adrián LeBarón sería el medio inadvertido que llevaría esta evidencia al gobierno del ejecutivo federal que, supuesta y eventualmente, desarticularía por medios legales al clan para sofocar tan ignominiosa insubordinación que afecta al gobierno de #Morena en el ayuntamiento de #Cajeme. Desarticulada la banda, los niveles de violencia en el estado de Sonora bajarían y quitarían estorbos a un candidato Alfonso Durazo, aún resentido tanto con las estadísticas de inseguridad como por los insultos recibidos por parte de Ricardo Bours.
Ganar-Ganar: parte del plan. Pero, ¿Qué ganaría Murrieta con algo tan arriesgado? Amnistía y protección en todos los niveles, además de un camino político libre de obstáculos como los Bours, de quienes Abel Murrieta recibía constantes amenazas. Harto del maltrato y burlas por parte de sus propios mecenas, no la pensó más de dos veces.
"Abel: El Incómodo: No le temblaba al señalar las deficiencias de la gobernadora Claudia Pavlovich quien, como títere de Manlio Fabio Beltrones, hizo negocios a manos llenas, siempre a favor de sus más allegados parientes".
Según esta versión, Abel lo sabía, y aunque no revelaba esos datos en público, dicha muerte -aseguran algunos panistas- fue ocasionada por la incomodidad política que Abel Murrieta representaba a los supuestos intereses de mencionada dupla Pavlovich-Beltrones.
"Abel: El Narcotraficante: Tenía nexos con el crimen organizado. Se las debía, por eso lo mataron."
Otra de las versiones que está siendo muy usada en redes sociales como punta de lanza favorita para definir el voto de los indecisos es la del contubernio que supuestamente mantenía el hoy ultimado ex procurador de justicia con el crimen organizados. Él, y solo él, cuando fue Procurador General de Justicia, mantuvo tratos con grupos delictivos rivales, así como la supuesta venta de plazas a varios bandos. Lo que explicaría su ejecución.
"Abel: El Desestabilizador" Estaba acorralando muy duro, y con pruebas documentales, todas las "tranzas" de Morena en Cajeme, además, tenía rivalidad muy seria con Javier Lamarque en Obregón."
Esta se la escuché a un youtuber que es pro priísta y hace propaganda como si le pagaran. Y resulta, o resalta, que Murrieta Gutiérrez coronaría su campaña evidenciando unos supuestos negocios del morenista en mención que, supuestamente, ha influído dentro de las comisiones de Hacienda y Crédito Público; en las comisiones de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria; Presupuesto y Cuenta Pública. en las que participa como Diputado Federal a cambio de fructíferas compensaciones. Es más que evidente que la intención de esta versión es la de golpear tanto al Diputado Federal como al partido.
En fin, México sufre una crisis política muy grave, donde parece que es mejor politizar los temas, ver estadísticas y sacarle raja a la muerte, que resolver los grandes problemas que aquejan a cada una de las regiones del país. La verdad es que solo los autores intelectuales conocen las causas y los motivos de su muerte, sin embargo, Murrieta Gutiérrez ya había denunciado, de forma insuficiente, pero pública, sobre amenazas contra él durante su campaña.
Con su muerte, muchos candidatos a cargos públicos suspendieron, sea por seguridad o por miedo, de forma momentánea sus actividades de campaña. Vuelve a resonar el claro mensaje de que todos somos humanos, y las afecciones de los estratos más bajos, también son las afecciones de las estratos más altos.
Finalizo diciendo que ninguna de estas versiones representan la opinión de este medio, simplemente son una recopilación de las que circulan con más fuerza en redes sociales. Y no necesariamente representan la causa real de dicho suceso, por lo tanto se limitan a una mera especulación, y reflejan en cierto grado el actual deterioro político al interior de los distintos "#WarRooms" de campaña que las generan en #Sonora2021.
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